Aplicación del hormigón proyectado

283
Hormigón proyectado
Hormigón proyectado

La aplicación del hormigón proyectado se realiza mediante un sistema que transporta el mortero u hormigón a lo largo de un tubo, desde la mezcladora hasta la boquilla de proyección o cañón, saliendo lanzado a gran velocidad contra una superficie de soporte.

La fuerza del chorro causa el impacto del material que queda perfectamente compactado y consiguiendo una capa de gran densidad. El espesor de las capas de hormigón aplicadas suele ser de 15 cm, procediendo por capas sucesivas de 4-5 cm de espesor en el caso de espesores superiores. El espesor máximo de la capa de hormigón dependerá de forma importante de su posición.

Para espesores pequeños (2,5 cm o menos) se debe colocar una malla metálica ligera clavada al soporte a una distancia conveniente que permita su completo relleno. Esta malla tiene por finalidad evitar grietas por retracción del mortero u hormigón. Si el espesor de la capa es de 4 a 5 cm se coloca un mallazo o se añaden al hormigón o mortero fibras de acero.

Hormigón proyectado

El hormigón proyectado no se aplica sobre piezas fuertemente armadas debido a la gran cantidad de rebote de árido que se produce y al peligro de formación de huecos detrás de las armaduras y bolsas sin rellenar por el efecto sombra producido por las barras.

La superficie de soporte sobre la que se va a proyectar el hormigón debe humedecerse previamente, lo que puede hacerse con la máquina sin más que cerrar la salida de la mezcla de cemento y áridos.

Después se proyecta una capa de poco espesor formada por la mezcla de cemento, arena y agua y que crea una capa colchón sobre la que se proyecta la mezcla con árido más grueso y bajo do de agua sin que exista el peligro de que se produzca un rebote excesivo.

Se aplican las capas sucesivas con espesores de unos 5 cm, dejando transcurrir entre la aplicación de una capa y la siguiente de 6 a 12 horas, según el tipo de cemento empleado y el uso o no de acelerantes de fraguado. En general se precisa una resistencia compresión de 3,5 N/mm2 antes de proceder a una nueva aplicación.

En la aplicación del hormigón proyectado a temperaturas inferiores a cero grados centígrados pueden emplearse aditivos acelerantes, si bien, en muchas ocasiones lo más conveniente es emplear junto a éstos, agua calentada previamente. La gran relación existente entre superficie y volumen de las capas puede conducir a un desecado rápido de las mismas lo que hace que el curado sea muy importante.

Aplicación del hormigón y rebote

El hormigón proyectado presenta un inconveniente al ser aplicado conocido como rebote. El rebote es el escape de parte del árido grueso del hormigón como consecuencia del impacto que recibe sobre el soporte. Obviamente, para obtener economía el rebote ha de ser mínimo.

En hormigones proyectados con áridos gruesos el rebote llega a ser importante dependiendo fundamentalmente de la habilidad del operario.

La cuantía del rebote en aplicaciones correctas varía del 5 al 15% en pisos o losas, del 15 al 30 % en paredes verticales o inclinadas y del 25 al 50 % en techos.

En la primera capa de hormigón gunitado que se aplica el porcentaje de rebote es siempre excesivo, pero va disminuyendo según se va formando el colchón de cemento y arena, incrustándose el árido grueso en este colchón. En la primera capa el rebote puede llegar a ser del 15% dependiendo de muchos factores.

REBOTE HORMIGON PROYECTADO

Un 2 ó 3% de aditivos especiales para gunita puede mejorar mucho a la mezcla y disminuir el porcentaje de rebote.

Factores que influyen en el rebote del hormigón gunitado

El porcentaje de rebote del hormigón proyectado depende de muchos factores tales como:

  • Eficacia de la hidratación de la mezcla que sale de la boquilla
  • Relación agua/ cemento: la relación agua/cemento suele oscilar en la boquilla entre 0,33 y 0,50 dependiendo de la humedad que tengan las arenas. Los valores más bajos dan mayor porcentaje de rebote pero si éstos son demasiados altos provocan el descuelgue de la capa, además de dar lugar a un hormigón poroso y poco resistente.
  • Granulometría de los áridos: la influencia de la granulometría es muy grande y debe ser cuidadosamente estudiada. Es muy importante el contenido de arena y grava.
  • Velocidad y volumen de salida de la mezcla por la boquilla por unidad de tiempo
  • Angulo y distancia del impacto: En el rebote influye también la inclinación de las paredes y la distancia de la boquilla a la superficie sobre la que se realiza la aplicación, que debe ser de 1,0 metro. La posición de la boquilla de proyección debe mantenerse lo más perpendicular posible a la superficie de proyección con objeto de disminuir el rebote. El máximo rebote se obtiene proyectando a 45º, y disminuye progresivamente hasta 90º, donde es mínimo. Se recomienda proyectar a distancias no inferiores a 0.5 ni mayores de 1,5 m, por razones de rebote.
  • Espesor aplicado
  • Destreza del operador: su influencia es máxima cuando los áridos del hormigón son gruesos.

Acabado de la capa de hormigón proyectado

El acabado de la superficie de hormigón proyectada no es tan liso como el conseguido con las tablas de encofrado, aunque la superficie vista puede fratasarse, teniendo cuidado de no alterar la unión del hormigón proyectado con la base. Por este motivo, a veces es conveniente dejar la superficie tal y como queda a pesar de las irregularidades y falta de planeidad de la misma que dependerá por otra parte de la habilidad del operario en su aplicación.

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here