Bañeras de hidromasaje

204
Bañeras de hidromasaje

Las piscinas o bañeras de hidromasaje son estructuras artificiales que contienen agua climatizada con agitación constante y están diseñadas para dirigir hacia el cuerpo humano agua mezclada con aire o agua a presión.

Junto a los spas, vasos o bañeras terapéuticas, jacuzzis, tratamientos con chorros a presión y otros, las piscinas y bañeras de hidromasaje con recirculación de uso colectivo son clasificadas como Instalaciones con mayor probabilidad de proliferación y dispersión de Legionella.

El Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, establece los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis.

Diseño de las piscinas y bañeras de hidromasaje

  • Las bañeras de hidromasaje con recirculación deben contar con un sistema de depuración del agua recirculada que, como mínimo, constará de filtración y desinfección automática en continuo.
  • La bomba de recirculación y los filtros deben dimensionarse para garantizar un tiempo de recirculación máximo de 30 minutos (el equipo debe ser capaz de recuperar una turbidez de 0,5 UNF al menos una vez durante las cuatro horas siguientes al momento de máxima afluencia).
  • La velocidad máxima recomendada para filtros de arena es de 36,7 m3/h/m2.
  • El agua debe ser renovada continuamente a razón de 3 m3/h para cada 20 usuarios durante las horas de uso.

Mantenimiento de las piscinas de hidromasaje de uso colectivo

  • Antes de la puesta en funcionamiento inicial de la bañera o piscina de hidromasaje se procederá a su limpieza y desinfección con 100 mg/l de cloro durante 3 horas o bien 15 mg/l de cloro durante 24 horas.
  • En caso de bañeras con sistema de recirculación, éste se pondrá en funcionamiento durante 10 minutos, como mínimo, para hacer que el agua llegue a todos los elementos del sistema.
  • Los elementos nuevos deben desinfectarse, antes de su puesta en servicio, con una solución de 20 a 30 mg/l de cloro durante un tiempo mínimo de 30 minutos. Posteriormente se procederá a su aclarado.
  • Al finalizar cada día se limpiará el revestimiento del vaso. También se adicionará cloro o bromo hasta alcanzar en el agua del sistema 5 mg/l, recirculando para ello el agua un mínimo de cuatro horas por todo el circuito.
  • Mensualmente se revisarán los elementos de la piscina, especialmente los conductos y los filtros.
  • Periódicamente, según las características técnicas y requerimientos de cada tipo, se realizará la limpieza o sustitución de los filtros.
  • Cada 6 meses, como mínimo, se realizará la revisión, limpieza y desinfección sistemática de las boquillas de impulsión, los grifos y las duchas y se sustituirán los elementos que presenten anomalías por fenómenos de corrosiones, incrustaciones u otros.
  • Semestralmente se procederá a la limpieza y desinfección de todos los elementos que componen la piscina de hidromasaje -depósitos, conducciones, filtro, vaso, difusores y otros- de acuerdo con el procedimiento establecido en el anexo 3 del R.D. 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis para agua caliente sanitaria.
  • En todo momento se debe mantener en el agua un nivel adecuado de desinfectante residual.

 

La Legionella y las bañeras de hidromasaje

(www.cdc.gov/spanish/) es el sitio web oficial de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) – http://www.cdc.gov/spanish/legionella.pdf

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here