Fractura hidráulica (fracking) o cómo lavarse las manos según la UE

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Fractura hidráulica (fracking)

La polémica técnica de la fractura hidráulica (fracking) es un método genérico para llevar a cabo una explotación de gas cautivo (shale gas).

¿En qué consiste el fracking? Esta técnica de extracción de gas natural del subsuelo consiste en perforar e inyectar fluidos a alta presión para romper estratos rocosos de pizarra a gran profundidad (hasta 5.000 metros bajo la superficie) para así propiciar la aparición de caminos que liberen el gas y el petróleo cautivo en las rocas.

En el estado tecnológico actual, la explo­ración y producción de hidrocarburos, como el gas de esquisto o pizarra, requieren la aplicación combinada de la fractura­ción hidráulica de alto volumen y la perforación direc­cional (especialmente horizontal) a una escala y con una intensidad respecto a las cuales la experiencia en Europa es muy limitada.

La fracturación hidráulica de alto volumen es la inyección en un pozo de 1.000 m3 ó más de agua por fase de fracturación, ó de 10.000 m3 o más de agua du­rante todo el proceso de fracturación.

La fractura hidráulica (fracking) divide Europa y el mundo

La incipiente actividad de fracking está dividiendo a la población de Europa y del mundo ya que la técnica de fracturación hidráulica plantea problemas específicos, en especial en lo que se refiere al medio ambiente y la salud.

Francia y Bulgaria han prohibido el fracking mientras que, por otro lado,  Reino Unido y Polonia se han convertido en sus defensores más fervientes.

Como la legislación de medio ambiente de la UE fue desarrollada cuando no se utilizaba en Europa la fracturación hidráulica de alto volumen, no aborda de manera global algunos aspectos ambientales relativos a la exploración y producción de hidrocarburos aplicando esa técnica, en particular, por lo que se refiere a la planificación estratégica, la evaluación de los riesgos subterráneos, la integridad del pozo, el seguimiento de referencia y operativo, la captura de las emisiones de metano y la divulgación de información sobre las sustan­cias químicas empleadas en cada pozo.

La recién publicada Recomendación de la Comisión, de 22 de enero de 2014, relativa a unos principios mínimos para la exploración y producción de hidrocarburos (como el gas de esquisto) utilizando la fracturación hidráulica de alto volumen confirma que la UE se lava las manos y renuncia a regular el fracking.

En efecto, la UE se limita a recomendar a los Gobiernos unos principios tan generales como “planear los desarrollos y evaluar los posibles efectos antes de conceder las licencias”, “evaluar cuidadosamente el impacto medioambiental y los riesgos” o “comprobar la calidad del agua, aire y suelo antes de empezar las operaciones”.

La Rioja prohíbe la Fractura Hidráulica en su territorio

Amparándose en el principio de acción preventiva y en el principio de cautela, principios fundamentales que encontramos en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), la Comunidad Autónoma de La Rioja ha sido de las primeras en prohibir en su territorio la técnica de la fractura hidráulica como técnica de investigación y extracción de gas no convencional.

No obstante, la Ley 7/2013, de 21 de junio, que regula esta prohibición, fue recurrida por el Gobierno de España por considerarla anticonstitucional y una reciente sentencia del Tribunal Constitucional rechaza que las Comunidades Autónomas puedan prohibir en su territorio este tipo de prospecciones gasísticas

Si quieres saber qué es el frackingcómo se extrae el gas, la historia del fracking, los retos que se plantean, el futuro de la fractura hidráulica en España y más, visita este enlace.

Más info:

Mapa de posición de permisos de investigación y concesiones de explotación y almacenamiento subterráneo: www6.mityc.es

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