Ley de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas

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Rehabilitación de edificios

La Ley 8/2013, de 26 de junio, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, fue publicada en un contexto de crisis económica, cuya salida dependía en gran medida de la recuperación y reactivación del sector de la construcción.

Entre alguno de los motivos que han impulsado esta ley estaba la existencia de más de 700 mil viviendas nuevas vacías que hacen que, a corto y medio plazo, sea muy difícil que los sectores inmobiliario y de la construcción puedan contribuir al crecimiento económico y a la generación de empleo.Sobre todo si continúan fundamentándose en la transformación urbanística de suelos vírgenes y en la construcción de vivienda nueva.

Por tanto, en un contexto donde las políticas de expansión, tales como la generación de nueva ciudad y nuevas viviendas, son improcedentes, sólo es posible la salida de la crisis actuando sobre el patrimonio inmobiliario y la edificación existente.

Objetivos de la Ley de Rehabilitación

Los objetivos de la Ley de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, alineados con la Directiva 2010/31/UE, son :

  • Potenciar la rehabilitación de edificios y la regeneración y renovación urbanas, eliminando trabas y creando mecanismos específicos para su viabilidad;
  • Ofrecer el marco normativo idóneo para la reconversión y reactivación del sector de la construcción, en concreto, en la rehabilitación edificatoria y en la regeneración y renovación urbanas.
  • Fomento de la calidad, la sostenibilidad y la competitividad, tanto en la edificación como en el suelo, acercando nuestro marco normativo al marco europeo, sobre todo en lo referido a objetivos de eficiencia, ahorro energético y lucha contra la pobreza energética.

Además, la rehabilitación y la regeneración y renovación urbanas tienen otro relevante papel en la recuperación económica, coadyuvando a la reconversión de otros sectores. Entre ellos, de manera fundamental, el sector turístico.

La ley también se enmarca en la necesidad de operar sobre el patrimonio inmobiliario existente a los efectos de contribuir al ahorro energético, con el relanzamiento de la industria de materiales, así como de la relativa a las restantes instalaciones y dotaciones de la edificación y de las tecnologías de energías renovables, para hacer frente, no sólo a los retos energéticos de la economía española –dependencia del exterior en energías primarias e incremento de costes y riesgos que tal dependencia supone–, sino también a los compromisos adquiridos en el contexto de la Unión Europea y su paquete de objetivos en materia energética y de lucha contra el cambio climático para el año 2020.

Más información:

Ley 8/2013, de 26 de junio, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas

Ley 7/2014, de 12 de septiembre, de Medidas sobre Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbana, y sobre Sostenibilidad, Coordinación y Simplificación en Materia de Urbanismo.

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